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Acto de entrega de los premios de la Catedra Germán Bernácer

La Cátedra Germán Bernácer entrega los Premios TFG y TFM en la Universidad de Alicante

El profesor del Departamento de Economía de la Empresa en la Universidad Rey Juan Carlos, Pablo Andrés Martín-Grande, fue el encargado de ofrecer la conferencia “De la Escuela de Salamanca a Germán Bernácer: las raíces españolas de la economía moderna”, que ilustró la entrega de los Premios TFG y TFM de la Cátedra Germán Bernácer, que se celebró en la Universidad de Alicante,  el acto contó con la presencia del presidente del Foro de Debate Económico Germán Bernácer, José Manuel Belda, y de números miembros de la institución.  Participaron en la presentación del acto la directora de la Cátedra, Rosario Andreu, el decano de la Facultad de Derecho de la UA, Jaume Ferrer, y la decana de Económicas de la UA, Mari Carmen Tolosa Bailén.

Historia del pensamiento económico y la tradición española

Pablo Andrés Martín-Grande hizo un rápido recorrido sobre la historia del pensamiento económico mundial, con especial referencia a la evolución en España. El ponente dio valor “a una tradición continental frente a la anglosajona, que quizás fue la dominante. Especial interés tuvo la aportación de la Escuela de Salamanca, que cumple 500 años, y las de Germán Bernácer, con sus acertadas contribuciones frente a los errores de otras tradiciones”.

 

El legado de la Escuela de Salamanca

Como decía, en la Escuela de Salamanca celebramos los 500 años de esa fecha simbólica, que es cuando llega Francisco de Vitoria a la Cátedra de Prima de la Universidad de Salamanca. A partir de ahí nace una tradición riquísima en la que, creo, se sientan las bases de lo que hoy llamamos ciencia económica con autores como Domingo de Soto, Luis de Molina o Juan de Mariana.

 

Reivindicación de la tradición continental

El ponente ha asegurado que su “intención es hacer un rápido recorrido, un rápido repaso por la historia del pensamiento económico, pero lo vamos a hacer reivindicando una tradición, una tradición continental que a menudo ha sido olvidada y que ha sido eclipsada por la tradición anglosajona, que como en muchos otros campos acabó imponiéndose de una forma un tanto Injusta. Y creo que esta actitud como mínimo repensarla. Dentro de esa tradición continental que venimos a reivindicar, tienen un fuerte peso sus raíces españolas, desde la Escuela de Salamanca como pioneros hasta la genialidad heterodoxa de nuestro querido Germán Bernácer. Aunque me centraré principalmente en estos dos protagonistas, los salmantinos y el alicantino, en este camino nos han guiado otros grandes maestros que supieron ver más allá y que me gustaría citar algunos a modo de ejemplo, como Juan Belarde, que nos enseñó que nuestra economía no es una copia barata de la de ningún otro sitio, sino una tradición con identidad propia; o Ramón Carande, que nos dio el rigor histórico para entenderla; o Pedro Schwartz y sus discípulos, que han mantenido viva la tan necesaria llama del análisis crítico de la economía”.

 

Martín-Grande ha comentado que le mueve “una convicción puramente académica, que es la de que tenemos una deuda intelectual con estos pensadores que debemos honrar, cuidar y, sobre todo, aprovechar, que es exactamente lo que hace esta universidad y esta cátedra con la figura de Bernácer, no tratarlo simplemente como un recuerdo, sino como una herramienta para entender mejor nuestro presente

Análisis filosófico de la economía: de Grecia a la Escolástica

En la primera parte de la conferencia se ha remontado a la Grecia antigua y sus grandes filósofos, empezando por los presocráticos, “quienes tuvieron intuiciones económicas sorprendentes como Esíodo y sus poemas sobre la escasez, Heráclito y su idea del cambio o Demócrito y su egoísmo generoso. Por supuesto, no podemos olvidarnos de esa dupla Platón y Aristóteles, que para historiadores del pensamiento como Spigel o Roswell van a suponer la primera gran división en la historia de las ideas económicas, incluso políticas: Platón podría representar el lado más espartano, un lado militarista, comunal y anticomercial, mientras que Aristóteles, con unos cuantos matices, estaría más cerca de una Atenas que ligamos a la democracia, al comercio y a la propiedad privada”. Para añadir que “me atrevería a decir que casi todas las personas, nos dividimos realmente en esos dos grupos: aquellos que tienen un corazón platónico y creen que los individuos no pueden valerse por sí mismos y necesitan una guía en forma de gobernante o dictador filósofo, y aquellos que albergan un corazón más aristotélico y confían en que las personas en libertad tienden a alcanzar metas cooperando entre sí”.

La influencia de Santo Tomás de Aquino

Martín-Grande ha afirmado a continuación que “fue Santo Tomás de Aquino en el siglo XIII quien rescata a Aristóteles siguiendo las enseñanzas del reverendo San Agustín de Hipona, que en los siglos tercero y cuarto había vuelto claramente a Aristóteles y había teorizado para librar al comerciante de esa especie de halo de pecado que aún muchos intentan dibujarles. Por su parte, Santo Tomás vuelve a Aristóteles muchos siglos después, gracias a los copistas musulmanes y judíos que conservaron los escritos clásicos; el aquinate propuso además un método escolástico que, acorde a su firme intención de unificar fe y ciencia, representa de algún modo una puerta a un pensamiento más racional, incluso más científico”.

Para el ponente esta es la puerta para llegar “a nuestros primeros protagonistas, los escolásticos salmantinos. Precisamente este año se cumplen 500 años de la llegada simbólica de Francisco de Vitoria a la cátedra de la Universidad de Salamanca en 1526. La Escuela de Salamanca o Escolástica Hispana Tardía fue básicamente un grupo de teólogos españoles de los siglos XVI y XVII que, a nivel económico por lo menos, fueron rescatados del olvido por José Larraz en 1943, por Marjorie Grice-Hutchinson en 1952 y también Schumpeter habló largo y tendido de ellos en su obra póstuma de pensamiento económico del año 1954”.

Aportaciones de la Escolástica: del «Ius Gentium» a los derechos humanos

El conferenciante ha destacado que “estos teólogos fueron capaces de tener unas intuiciones económicas y extraeconómicas absolutamente extraordinarias; llevaron ese tomismo y ese método escolástico de Santo Tomás a su mayor grado de refinamiento, rescatando la tradición y dando la bienvenida a lo mejor de la modernidad. Entre sus aportaciones extraeconómicas podríamos detenernos en el ius gentium, el origen de los modernos derechos humanos, con ese papel fundamental en la controversia de Valladolid y en la defensa de los derechos de los indianos americanos de Domingo de Soto”. Ha añadido que “convendría un estudio exhaustivo de esos escritos sobre la guerra justa, cuyas enseñanzas probablemente nos evitarían muchos problemas de los que sufrimos en el mundo hoy en día”.

La figura de Germán Bernácer y su impacto en la economía moderna

Para cerrar su intervención ha trazado “un paralelismo con nuestro admirado Bernácer, físico de formación. Los salmantinos fueron pioneros en las ciencias exactas. La inmensa mayoría de los problemas económicos y muchos extraeconómicos que nos aquejan hoy serían solucionables total o parcialmente si recordásemos y aplicásemos las enseñanzas de la escolástica salmantina”

Ha señalado con respecto a Bernácer que «su carácter heterodoxo nació de una mirada libre, capaz de aplicar ese rigor de la física a la dinámica de lo social para alumbrar conceptos que yo creo que aún siguen sorprendiéndonos hoy en día por su vigencia, desde la teoría de las disponibilidades, de la que hablábamos y de la que tantos y tantos bebieron, hasta su disección del ciclo económico y sus críticas al sistema financiero, pasando por sus estudios del interés que tanto interés me suscitan a mí. Fue un hombre de acción que se atrevió a pensar a contracorriente, recordándonos que la economía, si quiere ser útil, debe ser una ciencia viva que evolucione al ritmo de la acción humana.»

Ha añadido que “Bernácer fue probablemente el primer español en estudiar en profundidad a Böhm-Bawerk, gracias precisamente a su don de lenguas… Él mismo reconoce sus cambios de opinión propiciados por el descubrimiento de Böhm-Bawerk y a través de él de otro nombre imprescindible como es el de Turgot.»

La relación entre Germán Bernácer y Keynes

Uno de los puntos más interesantes de la charla es la posible «deuda intelectual» no reconocida que el famoso economista británico tuvo con el alicantino, sobre lo que ha afirmado: «La discusión sobre su influencia en Keynes es mucho más acalorada. Hay mucho escrito al respecto… Al parecer, después de esa charla le presentan o conoce o reconoce a Bernácer y Keynes emocionado reaccionó efusivamente abrazándole y llamándole maestro. Es de suponer que Keynes se refiriera a la teoría de las disponibilidades, publicada en 1922 y que Bernácer se encargó de distribuir, publicada 13 años antes de que viera la luz la Teoría General de Cambridge, aunque Keynes jamás citó por escrito el trabajo de Bernácer. El profesor José Villacís considera directamente que Keynes copió y copió mal a Bernácer y que de ahí radican buena parte de sus inconsistencias

Para terminar ha afirmado que “es tiempo de hacer autocrítica y para ello la historia del pensamiento económico es una herramienta imprescindible… Echando la vista atrás, quizá podemos darnos cuenta de que el capital no es homogéneo y de que quizá ahí radiquen nuestros problemas macroeconómicos que están ocultos entre agregados gruesos y funciones que realmente no existen. Por eso es fundamental reivindicar a los maestros, como maravillosamente hace esta universidad con Germán Bernácer, y que estos chicos que hoy recibís vuestro premio no veáis en Bernácer solo un busto de mármol o el nombre de un edificio, sino un espejo en el que podéis miraros… para que se atrevan a protagonizar un cambio de paradigma y devolver a la economía al camino correcto.»

Entrega de los Premios TFG y TFM de la Cátedra

El Primer premio al mejor TFM fue para Angélica María Bautista, del Máster en Administración y Dirección de Empresas, por el trabajo “Sandbox urbano municipal en Iberoamérica: innovación pública y empresarial en entornos de experimentación. Análisis comparativo, guía práctica para empresas y aproximación metodológica para la creación de un Sandbox urbano municipal”.

 

El segundo premio al mejor TFM se le concedió a Alejandro del Rey Valero, del Máster en Administración y Dirección de Empresas,, por el trabajo “Plan de empresa dedicada al mantenimiento de redes de comunicación para Smart Grids”.

Mientras que el primer premio al mejor TFG fue para Felipe García Martínez, del Doble Grado en Turismo y Administración y Dirección de Empresas, por su trabajo “Revisión metodológica del TTDI y TTCI: análisis crítico y estudio comparativo del caso español”.

Más información: Video completo del acto de entrega de los premios a los mejores TFG y TFM Cátedra Germán Bernácer

 

 

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